lunes, 2 de mayo de 2011
lo que quiero hoy
quiero que esas palmaditas en la espalda se conviertan en un incentivo, en un vientico refrescante, en un aliento que me haga ver que de verdad las cosas no son tan difíciles como parecen y que, de todas formas, aunque no exista tal presencia, yo sí puedo y espero lograrlo.
desde hace tres meses he estado evitando las responsabilidades reales porque en el fondo tengo miedo y quisiera que alguien me mostrara el camino o me dijera "ve por aquí que es más seguro". porque a veces me da por pensar que yo sola no puedo y que esto me va a quedar grande. por eso tengo miedo y por eso quisiera esas palmaditas y esa presencia y ese banco. no obstante, como sé que nada de eso puede evitarme tomar decisiones y enfrentarme a lo que me espera, terminaré de escribir esta entrada y después de recostarme unos minutos en mi cama, volveré a la pantalla y comenzaré a organizar los asuntos que me asustan y que ahora me urguen y que no puedo evitar.
al menos tengo que decir que lo intenté. no me puedo quedar a mitad del camino, porque el camino vaya que si es largo como para desistir sin haber empezado.
miércoles, 27 de abril de 2011
de colores
aunque hoy es un día nublado y ha lloviznado durante la mañana y hace frío de 10°c, debo decir que de lejos la primavera es maravillosa. es maravillosa porque es el renacer, el inicio de la vida, el nuevo comienzo. cuando todo vuelve a empezar.
la primavera empezó en marzo y desde ese momento yo no hago otra cosa más si no sonreír. ¿cómo podría uno estar triste cuando el cielo está azul azul y los aviones lo surcan? ¿o cuando uno sale a la calle e inmediatamente todo huele a miel y a flores y a dulce? ¿cómo entristecerse si la gente se acuesta en los parques a leer, a tomar cerveza o a dormir? ¿cómo deprimirse si los pajaritos cantan y las lagartijas cruzan los jardínes y los tulipanes florecen?
claro, para estar triste siempre se pueden buscar otros motivos aun estando en el paraíso. pero independientemente de las razones que he tenido para estar triste y sentirme ajena y extraña, la primavera salva la patria siempre -o bueno, casi siempre, porque en días como hoy pienso en la ciudad de páramo de un país en el trópico y me olvido que vivo en las estaciones-. la salva porque en el ambiente se respira otro aire, porque la gente se viste de colores, porque se ve la piel, porque la levedad del ser queda al descubierto.
por eso, quisiera vivir siempre en la primavera, porque el calor todavía me lo aguanto y el frío que vuelve de vez en cuando (como hoy) ya lo he soportado antes. porque hace seis meses creíamos que la primavera no iba a llegar... si se veía tan lejana, tan esquiva. pero cuán equivocados estábamos y menos mal, porque a fin de cuentas, todo llega. todo llega.
domingo, 27 de marzo de 2011
los otros
creo que me demoré tres meses en aceptarlo. en dejar de sentirme una extraña, una huésped para pasar a ser un miembro más. no es fácil y tampoco es del todo cierto. durante los fines de semana apenas cruzamos palabra. y a veces yo quisiera esconderme, hacerme chiquita, casi invisible... como hoy.
hoy tengo todas las luces apagadas y no he dejado rastro de vida. hoy ni siquiera he pronunciado una palabra. he estado aislada, completamente. dí una vuelta por un barrio bonito que no conocía, casi me quedo dormida en el metro y me dolía un gemelo. esa fue toda mi actividad de hoy. volví a la casa, preparé café (que me quedó muy rico) y lo tomé con dos rebanadas de pan con mantequilla y miel. desde entonces he estado en mi cuarto haciendo tareas, sacando las hormigas que se sintieron atraídas por mi pequeña alacena, escuchando música, leyendo noticias y ahora esperando a un amigo al que quedé de ayudar por skype.
hoy no he pronunciado palabra y ahora que ellos llegaron yo dejo las luces apagadas y me escondo. mi cuarto es mío porque lo he vuelto mío. es mi refugio, mi casa, mi territorio.
que domingo más domingo y qué soledad.
jueves, 3 de marzo de 2011
todo lo que he logrado
hasta hace muy poco no me creía capaz de muchas cosas: no creía que pudiera iniciar conversaciones espontáneas en lugares poco comunes, no pensaba que pudiera decir 'muchas gracias' o que sonreír no me constara tanto. no pensé nunca que decir 'te quiero', 'me haces falta' o 'te mando mis cariños' no me sonaran forzados o fingidos.
yo no pensaba que la escritura me fluyera tanto o que mi capacidad de concentración para leer por internet fuera a desarrollarse algún día como para lograr leerme todo un reportaje de semana completo. tampoco creí ser capaz de ajuiciarme con el diario, de empezar a organizar de alguna forma mi vida con postits de colores o que tuviera tanto interés por volver a los poemas de mi infancia.
muchas cosas las he logrado desde que estoy acá lejos, sola, con nieve, con cielos surcados. otras cosas había empezado a practicarlas, a desarrollarlas, a adquirirlas antes de viajar. sea como sea, tengo que reconocer que me sorprendo a mí misma cada vez que me doy cuenta no solo de que soy capaz sino de todo lo que me queda por demostrar de que soy capaz.
mi papá siempre nos dijo a mi hermano y a mí que uno no tenía porqué demostrarle nada a nadie, "que si los demás se ponen a tomar y se quieren emborrachar, uno no tiene porqué coger la botella y acabársela para demostrar que puede aguantar más que los otros o que toma más rápido". ese siempre fue uno de sus ejemplos preferidos. ahora, que ya no somos adolescentes y eso de tomar rápido y todo lo que le ofrezcan se ha quedado en una etapa, supongo que mi papá buscará algún otro ejemplo para seguir diciéndonos que no, que uno no tiene porque demostrarle nada a nadie (tal vez se le ha olvidado decir que lo que sí hay que demostrar es el cariño, el afecto), que uno no tiene porqué jugar a ser el más valiente o el más fuerte o el que más aguanta.
y bueno, yo creo que una de las formas sanas y productivas y valiosas de demostrar algo es cuando uno lo hace consigo mismo. por eso, en este momento del año y de mi vida, de verdad, me siento muy contenta de poder demostrarme cada día de que soy capaz, de que he sobrevivido, de que no he tenido ganas de morirme de verdad. en otras palabras, me siento orgullosa de mí misma.
me siento orgullosa de mí cuando miro este cuarto pequeño y blanco que hace unos meses me aterrorizaba porque me acordaba de los cuartos de clínica a los que no quiero volver y porque me hacía sentir lejana, perdida. ahora lo miro y lo veo lleno de dibujos y de notas y de cartas y de afiches y de color. y me veo reflejada en él; después de mucho intentar, decidí no aplazar el asunto del dibujo y empezar de alguna forma, por eso ahora tengo varios dibujos pegados en mis paredes que si bien no son ninguna obra de arte, al menos me han servido para matar el tedio, la tristeza, la rutina, los gritos de los niños o el dolor de cabeza.
pero sobretodo, los dibujos me han servido, especialmente, para darme cuenta de las capacidades que tengo y de cómo debo yo tomar la iniciativa y explorarlas, desarrollarlas, trabajarlas. supongo que este arrebato de creatividad, estas ganas locas de escuchar canciones para pintarlas o de escribir eternamente, de llenar papeles con pensamientos, de garabatear nombres, de repetir una y otra vez el faro que no me quedó bien y de querer intentar hacer un molino y repetirlo cuantas veces sea necesario... supongo que este entusiasmo que de un momento a otro se desborda sobre mi escritorio tiene que ver con el hecho de que a fin de cuentas la soledad no es tan sola si decidimos aceptarla y serenarnos. si decidimos volver sobre las cosas que nos gustan y poner nuestro empeño por demostranos a nosotros mismos que sí podemos, que aunque el camino sea duro la cima todavía se puede ver y que, a fin de cuentas, no nos queda de otra... no podemos sentarnos sobre las piedras del sendero y ver cómo se nos pasa la vida mientras seguimos creyendo que no somos capaces de nada más.
viernes, 28 de enero de 2011
viernes, 21 de enero de 2011
mein erster versuch
ich glaube, gerade bin ich eine bessere person. nicht das beste, aber schon genug. ich habe viele gelernt und irgendwie habe ich selbst überrascht. vorher hatte ich nicht bemerkt, welche meine fähigkeit war. auch wenn viele personen mir gesagt hatten. ich hatte immer das glas halb-leer gesehen. in diesen moment sehe ich das glas leer und voll an der gleiche zeit. und ich habe entschied, dass ich kann und ich werde.
ich habe immer gedacht, dass das leben eine persönliche entscheidung ist. deshalb habe ich entschied, ein besonders leben zu haben: wunderbare 23. ständiges lacheln. gute erinnerung. beste freunden. viele liebe zu geben und immer lust zu schreiben und lesen.
ich schreibe meine geschichte. ich lese deine erzählung. und c'est la vie
domingo, 9 de enero de 2011
donde se debe
empezamos otro año.
me siento más serena, más tranquila. sí, tal vez igual de sola pero como con más ganas de afrontarlo y de que las ausencias no me duelan. con ganas de regocijarme en el cariño que los niños me brindan, en el calor que esta familia –aunque no sea mía- me ofrece.
hoy volví al bosque y como el oso, estoy contenta de verdad. ningún árbol tiene hojas, pero la nieve se ha ido y por lo menos se ve el camino y algunos matorrales. los perros corrían, también había jinetes montando sus caballos. faltaban las ardillas rojas.
empezamos otro año. no estamos juntos.
todavía respiro. y aguanto unos segundos debajo del agua. no sé volar pero puedo correr.
el alemán se me irá metiendo por las venas.
uno está dónde tiene que estar y con la gente que debe. nada pasa porque sí.