Me imaginé tu mejilla al lado del celular mientras me escuchabas a mí. Y te reías tontamente -no tanto como yo, claro- para no hacer notorios nuestros nervios, para que yo no quedara en evidencia al no poder entenderte.
A través de tus ojos ví tus ojos y tus manos y tus labios... y me sentí mejor.
Me imaginé también que estaba nevando (aunque sé que no) y que tu tendrías la calefacción prendida y el volumen del equipo de sonido estaría bien....
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