domingo, 30 de noviembre de 2008

Cerrar los ojos y quedarme quieta, o que el mundo me dé vueltas y tenga ganas de vomitar. Ganas de reír y de llorar, ganas de salir corriendo y gritar, ganas de saltar sobre un charco y de que lluevan paletas. 
Ganas de llenarme de todo o de no tener nada. Ganas de componer una canción o ver una película que empiece por el final...
Ganas de que la sangre de pato no quede debajo de las multiplicaciones y que debajo de mí quede todo esto y mucho más. Ganas de confundirme con todos y después largarme... esas ganas que no se me quitan, la flor de la uvita.
Son las 12:46pm y creo que ese alguien ya dejó de pensarme, sea quien sea no lo sabré. 
El tiempo pasa y la razón me pesa... no he de pensar más.

(07)

1 comentario:

Akeronte dijo...

El mundo nos deja de pensar a altas horas de la noche. Todo se hace borroso.